Florhabana ofrece sus
sevicios en...
   Agradecimientos
   Amor y Romance
   Aniversarios y Cumpleaños
   Primaveral
   Navidades
   Religion
   Artículos decorativos
   Coronas
   Bodas
   Quince
   Postales
    Contactos
    Preguntas más frecuentes
    Términos y Condiciones
    Política de Privacidad
 
 
 
 

 

 

El lenguaje de las flores
Poesía
Consejos,
jardinería, decoración, alargar la vida de las flores,   cómo podar.

 

 

Jardinería
Seleccione plantas de calidad
Haga sus compras siempre en viveros y tiendas para garantizar un producto de calidad, además de que podrá contar con orientaciones útiles si lo necesita. En caso de que compre semillas, trate de que éstas sean recientes o que hallan estado almacenadas en condiciones de humedad controlada, así garantizará su germinación. Plántelas tan pronto como pueda, pero si tiene que guardarlas y su envoltura es de papel, cuide de no ponerlas en un sitio húmedo con grandes variaciones de temperatura porque se descompondrán.
Si adquiere bulbos, revíselos y rechace todos aquellos que estén blandos o esponjosos, muestren señales de podredumbre, tengan agujeros, estén en estado avanzado de brotación o contaminados con moho o mildiu.
En el caso de seleccionar plantas, aunque los grandes ejemplares son muy llamativos, con frecuencia se darán mejor en casa ejemplares más jóvenes, cuidando de acostumbrarlos gradualmente a cualquier cambio radical de las condiciones en que vive. Si son para oficinas elíjalos más bien maduros y no tan jóvenes, ya que la atención puede ser menor y estarán expuestos al humo de cigarrillos y sobras de café y otros líquidos. Seleccione plantas fuertes, de aspecto robusto, con buen color, limpias, bien plantadas en macetas, formadas y provistas de hojas a lo largo de todo el tallo. Rechace, por su puesto, las que estén amarillentas, larguiruchas o dañadas. Para comprobar la existencia de plagas, revise el envés de las hojas, y si es con una lupa, mucho mejor.

Garantice su medio ambiente
Es preferible elegir plantas adecuadas a las condiciones que existen en su casa o lugar al que están destinadas, a seleccionar aquella que le guste mucho, pero difícil de adaptar porque el sitio escogido no posee las condiciones que ella necesita para vivir y desarrollarse. Para evitar fracasos, investigue el hábitat natural de las plantas que desea y ubíquelas de acuerdo con éste prestando especial atención a la temperatura, luz y humedad total que requieran. El éxito de lograr plantas bellas y sanas radica en el conocimiento de sus condiciones. En pocas palabras: "La planta correcta para el lugar correcto".

Cuide el sustrato

El sustrato es el que sirve de soporte a la planta, ya sea para asirse de él o con el propósito de vivir a sus expensas. De ahí que reproducir el natural fuere una premisa indispensable en los cultivos. Nunca debe utilizar tierra cogida del exterior de un jardín, pues es indispensable que esté libre de plagas del suelo, de semillas de malas hierbas y de enfermedades de las plantas.
Los principales elementos que deben componer un sustrato y que se utilizan de manera general son, arena lavada o sílice, carbón vegetal, corteza de pino, fibra de coco, esfagno, fragmentos de helechos arborescentes, humus ácido, humus neutro, polvo de tarro, tierra negra, turba, zeolita, gravilla, hojarasca, aunque debe tenerse en cuenta que algunas plantas pueden necesitar algún componente específico o prescindir de alguno de los relacionados, por eso es importante comprarlas en tiendas de jardinería, donde puedan brindarnos información autorizada. También puede adquirir el sustrato ya elaborado.

Seleccione los recipientes
Escoger un buen recipiente es importante para obtener un buen cultivo. Éste debe ser proporcional al tamaño de la planta, con perforaciones de drenaje en el fondo para la salida de agua del riego y una mejor aireación del sustrato, lo que evita pudriciones, la aparición de hongos y nematodos, así como la asfixia de la planta.
Podrá adquirir macetas plásticas o de barro; las primeras son más ligeras, fáciles de limpiar y las plantas que se cultiven en ellas necesitan riegos menos frecuentes que las cultivadas en tiestos de barro, que debido a sus paredes porosas facilitan la pérdida de humedad.

Cómo y cuándo regar

Todas las plantas no necesitan la misma cantidad de agua para vivir; algunas deben regarse de forma abundante, otras de forma moderada y en algunas debe ser escaso el riego. También hay que tener en cuenta las épocas del año, pues en algunas, como cuando la luz es más viva y la temperatura alta, las plantas están en fase de crecimiento y necesitan más agua que en invierno, que se encuentran en período de receso vegetativo. Quiere esto decir, que suministrarles la misma cantidad de agua durante todo el año no les beneficiará. Saber regar es un arte. Es valiosa la observación de las necesidades de cada planta y el ambiente que la rodea. En días lluviosos, se hace innecesario el riego para las plantas de exteriores y el mejor momento para regarlas es por la mañana temprano o al atardecer; no salpique nunca con agua las hojas de las plantas que estén bajo un sol fuerte y directo porque puede producir quemaduras en los tejidos.
El riego deberá proporcionarle agua al sustrato y lavar el follaje, ya que ellas absorben la luz a través de sus hojas. Por eso, para las plantas que se encuentran fundamentalmente en interiores es bueno regarlas con pomos que permitan atomizar el agua y así poder mojar el follaje, lo que no sólo mejora su aspecto, sino que la ayuda a vivir.
No deje de regar tanto tiempo que las hojas de la planta comiencen a languidecer ni tampoco tienda a echarle demasiada cantidad de agua, fundamentalmente a las de interiores, que suelen morir por exceso de riego. Recuerde que las plantas cultivadas en macetas plásticas necesitan menos agua que las sembradas en tiestos de barro.
En general utilice agua del grifo para regar las plantas. Pero si su agua es dura, las sales calizas disueltas en ella pueden dañar las plantas propias de suelos ácidos. Si es posible, riéguelas con agua de lluvia recogida en recipientes limpios y cerrados. No utilice agua de lluvia procedente de aljibes o tubos de desagüe, porque puede introducir plagas y enfermedades a sus plantas.
Un detalle importante es el lavado de nutrientes o lixiviación, que ocurre cuando las materias solubles del suelo son arrastradas por el agua con el exceso de riego, lo que conduce a la pérdida de condiciones necesarias para el cultivo.

La luz

Todas las plantas necesitan luz para poder fabricar alimento y crecer. Cada especie tiene sus propios requerimientos de iluminación, por eso debe tener esto en cuenta cuando vaya a realizar una elección. La luz está relacionada con el crecimiento, la floración, la caída de las hojas... Si la luz es insuficiente, desarrollarán tallos largos y débiles y hojas pálidas, pueden no florecer y finalmente morir. Los cactos de desierto y las plantas crasas deben estar a pleno sol en verano, pero la mayoría de las plantas caseras son adecuadas para luz indirecta o para recibir sólo unas pocas horas de luz solar al día. Incluso, las plantas amantes del sol necesitan algo de sombra para evitar que se quemen bajo la fuerte luz solar que les pueda llegar.

El aire

Durante el día las plantas consumen anhídrido carbónico del aire y liberan oxígeno como subproducto de la fotosíntesis. Por la noche, cuando se para la fotosíntesis, se invierte el proceso. Por consiguiente, las plantas necesitan aire, pero son capaces de mantener el equilibrio necesario de gases en el aire por medio de sus propios procesos vitales. Es por ello que pueden vivir en botellas cerradas. Pero aunque la renovación del aire no es necesaria para mantener una planta con vida, a veces los movimientos de aire son deseables. La ventilación puede ayudar a bajar la temperatura en verano, y si en invierno están expuesta a corrientes de aire frío pueden marchitarse; la renovación suave del aire ayuda a reducir las infecciones de hongos.

La humedad

Aunque los cactos de desierto y las plantas crasas pueden prosperar con aire seco, la mayoría de las plantas caseras de follaje prefieren que el aire esté húmedo. Este es un problema que no presentan los países tropicales, donde el clima es húmedo. Sin embargo, muchas de las plantas no se logran porque la calefacción central reseca el aire. Es mejor el aire acondicionado que incluye humidificación. También la humedad elevada no es aconsejable en condiciones frías, ya que estimula las enfermedades producidas por hongos en las plantas.
Los trasplantes
Aunque las plantas sean fertilizadas a menudo, éstas crecen y el sustrato se agota, por lo que se hace necesario el trasplante, el que asegura la existencia continua de un sustrato fresco para las raíces, y por tanto de alimento. El mejor momento para realizar esta operación es en la etapa de su receso vegetativo o período de menor actividad metabólica; en las condiciones del Trópico coincide con los meses de noviembre a marzo.
Elija un recipiente que deje unos cuatro centímetros más de espacio para las raíces. Todos los recipientes deben limpiarse antes de ser utilizados. Las macetas de barro deben dejarse en remojo toda la noche anterior en agua limpia.
Cuando vaya a realizar el trasplante debe cuidarse de no dañar el sistema radicular de las plantas. Para ello bastan algunos golpes en las paredes del recipiente donde se encuentran
y el cepellón se desprenderá con facilidad. Las raíces deben observarse cuidadosamente para detectar posibles enfermedades y proceder a su desinfección. En el caso de infecciones severas lo más recomendable es eliminar la planta. Si las raíces están en buen estado, se eliminan las secas o podridas y si están muy largas se les realiza una poda discreta.
Después de efectuado el trasplante debe darse un riego suficiente para que la mezcla quede adecuadamente húmeda, pero cuide de no excederse, pues puede dañar las raíces.
Por último, no pierda su entusiasmo si ve que su planta recién trasplantada está "triste" e incluso ha perdido parte del follaje; esto no es más que el inicio de la adaptación al nuevo sustrato y deberá emplear todas sus potencialidades para desarrollar nuevas raíces y hojas.

Decoración
Las plantas dan vitalidad y estímulo visual al interior de los hogares; pueden considerarse más que adornos, debido a su permanente carácter cambiante por su vida y crecimiento, así como sus casi imperceptibles variaciones de tono y textura. Decidirnos a incorporarlas a un proyecto de diseño de interiores es algo muy exigente, ya que ellas pasan a formar parte integrante del conjunto visual, acentuando o modificando las características arquitectónicas existentes. De ahí que sea necesario tener en cuenta las peculiaridades de la planta y del lugar de la casa que le tenemos reservado para lograr los mayores resultados posibles. Por ello es importante elegir las que sean idóneas para el fin perseguido. Adquirir plantas sólo porque nos agradan para después tratar de ubicarlas en la casa, rara vez da buenos resultados. Igualmente deben tenerse presente las necesidades de las plantas en cuanto a su entorno físico, tanto al elegirlas como al colocarlas.

Reglas de diseño

Las plantas de follaje cuya apariencia no sufre grandes cambios de una estación a otra suelen ser las más idóneas como plantas permanentes. El porte, la forma de la hoja y la textura deben ser característicos para que la planta cree un efecto definido. También las podas, los despuntes y los cuidados generales deben tenerse en cuenta cuando están permanentemente a la vista.
Debe tenerse en cuenta la relación entre el tamaño de la planta y el de la habitación, así como la armonía de la forma de las hojas y el porte de las plantas con el estilo arquitectónico. Para los interiores tradicionales deben utilizarse plantas con follaje delicado y helechos, pero las habitaciones espaciosas, de techos altos, constituyen con frecuencia lugares adecuados para grandes plantas tropicales. En los interiores modernos también pueden distribuirse de manera atractiva plantas de hoja menuda, pero las líneas rígidas de la arquitectura contemporánea ofrecen una excelente oportunidad para decorar los interiores con variedades tropicales de hojas distintivas.
La mayor parte de las plantas presenta su mejor apariencia contra paredes y fondos de color entero, pero aquellas que tienen hojas de forma pronunciada pueden colocarse sobre paredes con motivos cuando exista un contraste definido entre el tamaño de las hojas y esos motivos.
En la decoración de interiores, una regla básica es la de convertir cada planta o grupo de plantas en un foco de atención, pero debe hacerse con discreción. Las plantas tienen que armonizar entre sí, así como con el mobiliario y carácter de la habitación. Cuando se deseen colocar libremente en el centro de la habitación, ellas estarán más directamente relacionadas con la alfombra o suelo y con los muebles circundantes que con las paredes o cortinas.
Para lograr un arreglo decorativo fuera de lo común, pueden realizarse combinaciones acertadas de estatuas o cuadros con las plantas. Las hiedras suelen quedar muy vistosas contrastando con superficies de mármol pulido, y los árboles o plantas de un cuadro pueden tener su prolongación en un ejemplar situado en primer término. Las flores y el follaje de las plantas más pequeñas se realzan cuando se reflejan en una superficie pulimentada o una mesa brillante. Un espejo trasero dará una nueva dimensión a una composición y, además, hace parecer más grande la habitación.
La elección de los recipientes también es importante a la hora de decorar un espacio. Éstos deben de armonizar con los muebles del interior y ser parte de la decoración; además, no deben quitar mérito a las plantas. Para ayudar a unificar el diseño interior y el exterior pueden utilizarse recipientes similares en la casa y en el jardín.

Plantas de follaje decorativo

Toda planta seleccionada para colocar en el interior de hogares, oficinas u otros espacios, debe tener hojas atractivas; existen algunas que se distinguen por sus dibujos o coloraciones en las hojas particularmente decorativos. Pueden resultar agobiantes si se abusa de ellas, pero algunos ejemplares serán adecuados para formar el centro de un grupo de plantas. Una pared vacía se convierte en un acierto decorativo si se utiliza como fondo para plantas de follaje.

Plantas de gran tamaño

Siempre es tentador comprar grandes plantas que tienen un impacto inmediato y que colocadas en lugares apropiados resultan muy atractivas.

Plantas de menor tamaño

Éstas también tienen apreciables utilizaciones, fundamentalmente para situar en el alféizar de una ventana o realizar agrupaciones de plantas. En este último caso las plantas deben armonizar entre sí, así como con el mobiliario y carácter de la habitación.

Plantas trepadoras y rastreras

Las plantas que se arrastran por encima de muebles, como mesas o estantes, cuelgan de una maceta o trepan por cañas u otros soportes, pueden tener una gran utilización cuando necesitamos separar espacios, pues son capaces de crear una división óptica. Éstas deben ser grandes, pero no desparramadas. Las rastreras también suelen utilizarse para suspender de techos altos con vigas cestos colgantes, lo que aparenta que éste está más bajo.

Plantas con flores

Éstas ejercen un increíble atractivo, mayor aun que las hojas de las plantas ornamentales. Una habitación llena de plantas floridas, quizás pueda resultar agobiante y recargada, pero unos cuantos ejemplares seleccionados pueden aportar una pincelada de color en un marco de follaje. Pequeñas plantas de flor reciben la atención que merecen si se utilizan para la decoración de mesas, y una bonita composición apiñada formará un atractivo centro de mesa de comedor.

Alargar la vida de las flores
Para conservar el mayor tiempo posible las flores que ha adquirido, siga estos consejos básicos que a continuación le proponemos y conservará sus flores bellas y frescas durante mucho más tiempo; recuerde que ellas son frágiles y se les debe prestar el máximo cuidado.
1. Corte de forma perpendicular una pulgada aproximadamente del tallo de sus flores antes de ponerlas en agua.
2. Procure tener las flores en un sitio fresco, lejos de fuentes de calor o frió como el sol directo, calefacción, aires acondicionados, aparatos eléctricos.
3. Cambie el agua de las flores cada dos días o cuando deje de estar limpia. Añádale todos los días un poco de agua pero no la cambie totalmente.
4. Las hojas del tallo nunca deben quedar dentro del agua. Arranque las hojas inferiores con cuidado.
5. A las plantas y flores les encanta escuchar música clásica. Verá como sus flores durarán más y las plantas que tenga crecerán bellas y fuertes.
6. Pulverice de vez en cuando sus flores con agua por medio de un vaporizador, fundamentalmente en épocas calurosas.
7. En las azucenas, camelias y orquídeas hay que tener cuidado de no mojar las corolas de las flores de pétalos aterciopelados. En el caso de las camelias y gardenias, éstas sólo absorben el agua por sus pétalos, de manera que deben remojarse y cubrirse con una tela húmeda rociándolas ligeramente. En el de los narcisos y jacintos, la savia gelatinosa que desprenden los tallos de éstas u otras flores, conviene eliminarla con una suave presión antes de colocarlas en los floreros para facilitar la absorción del agua.
8. Si su arreglo es de rosas o violetas, coloque una pizca de azúcar en el agua. Si es de gladiolos, una cucharada de vinagre blanco ayudará a mantenerlos hermosos. Sumerja las flores, incluido el tallo en agua fría por 15 minutos. Si sólo los pétalos están caídos, utilice un alfiler para pinchar la flor, justo debajo de ésta.
9. Existen en el comercio productos adecuados para la conservación de sus flores, como los nitratos que aportan nutrientes al agua los que ayudarán a mantener por más tiempo sus flores.

Otros consejos

1. Si usted recoge sus flores, emplee tijeras afiladas para no estropearlas.
2. Siempre debe cortarlas por la mañana temprano, incluso de madrugada, cuando están bien frescas y todavía empapadas de humedad; nunca se deben coger las flores cuando hace calor.
3. No corte las flores que están demasiado abiertas porque morirían rápidamente, ni tampoco con los botones demasiado cerrados porque podrían no abrirse.
4. Si decide podar su planta cortando pocas flores, hágalo en numero impar.
5. Si debe transportar las flores que ha cortado a su casa, envuélvelas en un periódico húmedo.
6. Si tiene intención de recoger flores durante un paseo, lleve consigo papel de periódico húmedo para envolverlas. Las flores silvestres son particularmente efímeras.
7. No poner las flores apretadas en el florero, ya que es importante recordar que las flores tienen necesidad de absorber ciertos elementos que contienen el aire y el agua.
8. Si desea cambiar el color de sus flores, eche un poco de tinta de color al agua, y en unos minutos cambiarán de color.
9. Para hacer un ramo armonioso hay que seleccionar las flores según sus colores; las de tonos claros se colocarán en la parte alta y en la parte baja los colores más oscuros. Los matices del mismo color se situarán escalonadamente. Si se dispone de pocas flores oscuras, se emplearán para acentuar el centro u otro lugar del ramo.

Cómo podar
Las plantas necesitan cuidados para mantenerlas arregladas. Las podas se realizan con el objetivo de dirigir el crecimiento de las plantas en una u otra forma o para encaminar sus recursos hacia la producción de flores o frutos.
Cuando pode ramas haga siempre el corte exactamente por encima de una yema de la que se espera que salga un nuevo brote. No pode ni demasiado cerca ni demasiado lejos de ella. El corte se da sesgado hacia abajo a partir de la yema. Utilice siempre un cuchillo muy afilado o una podadora, de manera que la rama no se desgarre. Cuando se trate de árboles pequeños o de grandes arbustos puede ser necesaria una poda con sierra. Cubra los cortes efectuados sobre ramas o grandes tallos leñosos para que no puedan penetrar los organismos productores de enfermedades y para evitar la pudrición.

Poda de árboles y arbustos

Los árboles y arbustos que crezcan en espacios limitados pueden necesitar una atención más frecuente que los que disponen de espacios amplios en un jardín normal. Sin embargo, no los pode si no lo cree necesario. La mayoría de los árboles y arbustos requieren la poda anual como de costumbre. Las plantas jóvenes deben podarse sólo ligeramente, si es que se podan.
Poda de plantas trepadoras
Pueden podarse de manera similar a los arbustos. Algunas trepadoras como la pasionaria y el jazmín chino pueden necesitar podas totalmente drásticas para evitar el crecimiento enmarañado y desarreglado. Corte todos los tallos que produzcan hojas lisas. Pode las trepadoras perennifolias a principios de primavera y las caducifolias en invierno.

Poda de rosales

En el caso de los rosales, además de estos principios básicos explicados aplicables de forma general a cualquier poda, se debe tener cuidado especial de no favorecer los tallos entrecruzados y evitar el crecimiento central denso. Pode siempre sobre una yema que apunte hacia fuera, con el fin de mantener despejado el centro de la planta. Los rosales recién sembrados deben tener una poda severa, para dejar sólo madera fuerte para soportar el crecimiento subsiguiente. Los rosales bien establecidos varían en sus necesidades de poda, pero casi todos necesitan cuidados anuales a principios de primavera.

Poda de plantas de interior

Para la mayor parte de las plantas perennes de interior las podas drásticas son muy beneficiosas, fundamentalmente cuando se trata de plantas con un crecimiento anual vigoroso, como los geranios. Pódelas severamente justo en el momento en que el crecimiento esté a punto de empezar; de otra forma tendrá plantas de aspecto desparramado y descuidado.
Para podar plantas de interior se siguen las mismas normas que para la poda de plantas de exterior, pero muchas de interior necesitan "despuntes" de vez en cuando para favorecer el crecimiento en espesor, que a su vez tiene como resultado un aumento del número de flores. El despunte consiste simplemente en quitar la punta que crece del tallo o brote. También se utiliza para guiar el desarrollo de la planta hacia una forma particular. El despunte debe efectuarse sólo cuando la planta esté en crecimiento activo, lo que produce una detención temporal de éste. Nutra y riegue la planta cuidadosamente después del despunte.

 


Copyright FlorHabana © 2002 Todos los derechos reservados